Edad Antigüa

La Edad Antigua abarca desde que se tienen las primeras noticias escritas hasta comienzos del siglo V (año 409 después de J.C.).

Los íberos fueron primitivos pobladores de nuestra península que al contacto con las civilizaciones mediterráneas, tanto griega como fenicia, antes de la llegada de los romanos a Hispania, asimilaron una serie de influencias externas que propiciaron la cultura urbana y un desarrollo político notable. Se conservan en Aragón importantes lugares ibéricos pertenecientes a diversas tribus, como los ilergetes, los sedetanos o los ilergavones.

Poco a poco la población indígena aprende a convivir con las innovaciones que aportan los inmigrantes indoeuropeos y la integración cultural da lugar a la cultura ibérica representada por los ilergetes (Adahuesca, Azlor, El Grado, Ilche, Laluenga, Naval, Olvena, Salas Altas).

El pueblo de los Ilergetes, procedentes de Tarragona, hacia el año 600 centra sus núcleos en Lérida y Huesca. Por el norte llegan hasta la Jacetania y por el sur hasta los Monegros y Alcubierre. Este es el pueblo más militarizado y por ello el más resistente a Roma y proclive al levantamiento en contra de su dominación.

El Almerge, antiguo pueblo que pertenece administrativamente al municipio de Laluenga, se trata de un yacimiento arqueológico que parte de esta época íbera, aunque presenta vestigios de varias épocas, hasta el siglo XIII. Se cree que desapareció por la peste, y que solamente sobrevivieron dos ancianas que buscaron asilo en los alrededores a cambio de ceder las tierras de territorio asolado por la peste..

Durante seiscientos años los indígenas se van vinculando lentamente a la cultura romana, fruto de cuya civilización son los restos de calzadas (El Grado, Montesa), puentes (Abiego, Alquézar, El Grado, Olvena), villas (Castillazuelo, Costean, Estada, Laperdiguera, Salas Bajas) y obras hidráulicas. Esta infraestructura será explotada por los habitantes de la "Terra Barbotana" durante la etapa Hispanovisigoda.